Dices que me parezco a mi padre y me quedo pensando en las implicaciones que tiene tu afirmacion. Me haz hecho pensar en las multiples cualidades que tiene y no creo que merezco este halago, porque parecerme a mi padre tiene muchas facetas y aqui te menciono algunas.
Profesional destacado en su area, en el cual sus pacientes y parientes confiaron sus vidas y gracias a sus conocimientos salvo la vida de muchos de ellos. Supo trillar su camino al exito sabiendo anteponerse a los obstaculos y a aquellos que en su momento pensaron que no llegaria a nada.
Fue profesor en la Facultad de Medicina de la UASD dejando su huella en la vida de muchos de sus alumnos.
Padre amoroso que con su ejemplo ha demostrado que aquel que quiere alcanzar el exito debe buscarlo a traves del trabajo honesto, hecho con amor dia tras dia.
Ha sabido ser un guia y confidente para mis hermanos y para mi, nos ha acompañado en las buenas y en las malas. A veces con frases alentadoras y otras realistas. Ha sabido respetar nuestras individualidades y confiado en nuestro potencial como seres humanos y profesionales.
Nos ha demostrado que la familia es nuestro mayor tesoro, nuestra mayor riqueza y posesion; y que es lo unico verdadero que tenemos en nuestra vida. Los lazos de sangre pesan y son lo mas real que tenemos, nos tenemos los unos a los otros.
Hoy recoje el fruto de su cosecha, cuando yo aun estoy preparando las semillas.
No creo que me parezco a mi padre, pero si espero llegar a serlo, creo que todavia mi siembra esta en sus inicios, pero tengo la esperanza de que su ejemplo y enseñanzas me sirvan para abonar la tierra y mi siembra tenga resultados tan buenos.
A traves de esta reflexion me doy cuenta de que han sido tantas las enseñanzas que he recibido y que sigo recibiendo que agradezco el halago. Son momentos como este que permiten que un ser humano reflexione un poco y vuelque la vista hacia el camino recorrido, y pueda ver que en realidad ha sido bueno. No perfecto, ni perdido, ha sido bueno y sus frutos son buenos.
Y en realidad doy gracias a Dios que me hayas comparado con mi padre y no con mi madre. Porque la verdad es que como ella no hay dos, y sus dones son tantos que no me alcanzaria para enumerarlos.