No hay nada que pueda compararse con el amor de la abuela.
Si, esa que es la que complace tus tantos antojos y regalos que sabes que mamá no te daría.
Si, esa a la que abrazas con tanto amor y besas con tanta ternura.
Ella es tu cómplice, la que te espera con ilusión para poderte complacer en todo lo que puedas desear.
Si, esa que dice que te quiere más que a nadie y tú lo repites sorprendido.
Si, esa que accede a quedarse a dormir contigo sabiendo que se fundirán en un solo abrazo.
Si, esa es la abuela quien a pesar de todo se entrega sin esperar nada a cambio, porque sabe que su mejor recompensa es esa sonrisa que le muestras y todo el afecto que le entregas.
Si, esa es la abuela.
Si, esa que es la que complace tus tantos antojos y regalos que sabes que mamá no te daría.
Si, esa a la que abrazas con tanto amor y besas con tanta ternura.
Ella es tu cómplice, la que te espera con ilusión para poderte complacer en todo lo que puedas desear.
Si, esa que dice que te quiere más que a nadie y tú lo repites sorprendido.
Si, esa que accede a quedarse a dormir contigo sabiendo que se fundirán en un solo abrazo.
Si, esa es la abuela quien a pesar de todo se entrega sin esperar nada a cambio, porque sabe que su mejor recompensa es esa sonrisa que le muestras y todo el afecto que le entregas.
Si, esa es la abuela.
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